De mi cosecha

Huelga de consumo: el 14N la huelga es tuya: tómala.

HUELGA DE CONSUMO: EL 14N LA HUELGA ES DE TODOS.

En las condiciones que está el país, con una cuarta parte de su población activa desempleada, hay mucha gente que no puede secundar una huelga general laboral, bien porque no tiene trabajo o porque es muy precario. Pero todos, empleados o no, estudiantes, amas de casa, jubilados, podemos secundar una huelga de consumo. Hay dos formas de parar un país: una es dejar de producir, la otra es dejar de consumir. Una huelga de consumo es especialmente dañina para los intereses del capitalismo/neoliberalismo imperante, que para su subsistencia precisa de un montón de ciudadanos dispuestos a convertirse en esclavos permanentemente insatisfechos del consumo. No solo del consumo de bienes (¿de verdad “necesitabas” cambiar tu móvil?) sino también de servicios (¿de verdad “necesitas” estar online todo el tiempo? ¿y la casa a 22 grados para andar en manga corta?). Además responde a otra carencia de una huelga laboral en estos tiempos que corren: se puede hacer indefinida (o indefinida /intermitente) con relativa facilidad al menos en una gran parte de las cosas que habitualmente consumimos sin reflexionar (evidentemente no vas a dejar de comprar comida, pero si puedes cambiar la forma en que lo haces).

Ya he reproducido aquí dos trabajos de Paul Ariès y de Eduardo Galeano hablando sobre el “porque” hacer una huelga de consumo. Hoy voy a hablar del “como”: decálogo de sugerencias para una huelga de consumo:

1-. NO COMPRES: es el primer mandamiento. Pero esto no es una huelga contraria al pequeño comercio, así que compra el día anterior en los comercios de tu barrio, explícales que compras para dos días, para que ellos también puedan cerrar al día siguiente sin perder. Y si te unes a la huelga de consumo permanente, puedes decirles que dejarás de comprar en la gran superficie (multinacional) y que te piensas hacer cliente de su tienda. Si ya eres cliente, lo entenderán mejor. Y si además de las tiendas del barrio, encuentras alguna cooperativa de productores locales para los productos frescos, visita los mercados (los de verdad, no los financieros), tu salud saldrá ganando y las multinacionales de la alimentación perdiendo. No compres productos elaborados: opta siempre por productos no manufacturados. En general: antes de comprar piensa si necesitas realmente. No compres compulsivamente: si no estás seguro, date 24 horas de reflexión. Recicla. Aprende a hacer regalos personales de verdad: hazlos tu mismo: sabrán que has puesto el corazón, el cerebro y el esfuerzo personal ¿que mayor halago se puede hacer?

2-. DESENCHUFA: los aparatos consumen también en stand by, no lo olvides. Intenta no encender la luz. Si te pasas el día en la calle reunido con otros indignados como tu, será fácil.

3-. ¡CAMINA!¡SACA LA BICI BICI! (y vete a uno o varios de los diversos actos que habrá ese día) Dale un día de huelga a tu coche. Procura no utilizar tampoco transporte público ese día: también estarán en huelga. Quien mueve las piernas, mueve el corazón. Esto también puede formar parte de tu vida, si decides unirte a la huelga de consumo indefinida.

4-. DALE UN RESPIRO A LAS ONDAS DE TU CEREBRO: (y reduce el riesgo de padecer un tumor o de intoxicarte con mentiras) ni wifi, ni móvil, ni radio, ni tele, ni periódicos. Ayuda a los demás a que lo hagan: desconecta también el contestador del móvil, y deja un mensaje de respuesta en el correo electrónico explicando que estás en huelga y animando a la gente a que se una. Esto lo dejas hecho el día antes. Si pasas el día fuera de casa gritando tu descontento, codo a codo con personas de la vida real verás que es mucho más inspirador y divertido. No vas a echar de menos la vida virtual tanto como crees.

5-. DALE UN RESPIRO AL BANCO: aunque no se lo merece. No uses la tarjeta ni los cajeros. Mejor aún (si eres afortunado y tienes dinero en el banco) si el día antes tomas la decisión de sacar el dinero (al menos una buena cantidad) y les explicas porque. ¿Sabes lo que es la banca ética? No dejan de ser bancos, pero son diferentes. Valora esta posibilidad para la huelga de consumo indefinida.

6-. SI TIENES UNA CITA CON LA ADMINISTRACIÓN O CON EL MÉDICO (y no es urgente) llama para aplazarla. Les puedes decir que es para facilitarles la huelga a ellos también. No recojas envíos a domicilio o cosas similares.

7-.NO LLEVES A TUS NIÑOS AL COLE. Evidentemente no te aconsejo que lo hagas indefinidamente.

8-.HAZ HUELGA DE FOGONES: prepara el día antes lo que necesites para comer: como asturiana te garantizo que la fabada está mucho más buena al día siguiente. Y si haciendo caso a mis consejos te vas a pasar el día fuera de casa, deja preparada comida de campo el día antes. Así reduces el consumo eléctrico o de gas, y tendrás mas tiempo para manifestarte.

9-.CIERRA EL GRIFO: recoge el día antes el agua que vayas a necesitar. Deja regadas las plantas. Vuelve tarde a casa después de pasar el día protestando y dúchate pasadas las 12.

10-.RECICLA, REUTILIZA: siempre. El día de la huelga, recicla también tus pancartas: “dales la vuelta”.

No quiero ser hipócrita: no sigo todas estas recomendaciones y posiblemente no las seguiré todas ni siquiera el día de la huelga. Pero si creo que es importante que todos, yo incluída, tomemos conciencia de nuestras contradicciones: protestamos contra los bancos, pero ahí están nuestros ahorros o nuestras deudas o las dos cosas. No sabemos librarnos de ellos. Protestamos contra las compañías telefónicas que nos cobran tarifas excesivas, pero todos con móvil de penúltima generación (no es mi caso, el mío es y seguirá siendo una alpargata a punto de fracasar eternamente, pero ahí estamos) y cuantos más “ges” mejor. Protestamos contra la industria de la alimentación que nos engaña continuamente, pero en casa hay varias cajas de galletas de diferentes marcas, porque hemos olvidado que no hace tanto tiempo solo se comían galletas cuando uno mismo las hacía. Lo mismo con la ropa, con el coche, con la tele ¡la tele! Si solamente viera la televisión aquel que no ha dicho nunca que es una basura creo que habría un canal por televidente en la actualidad. Es difícil, mucho, abandonar la inercia de la sociedad de consumo. Nos hemos acostumbrado tanto a que todo sea efímero… desde el modelo de teléfono hasta las noticias de la prensa. Nada se queda, todo pasa: la obsolescencia programada no solo en los aparatos electrónicos. Y cada vez pasa más deprisa. Ahí es donde nos quiere tener el modelo capitalista: la huida hacia delante del consumo, la permanente insatisfacción porque siempre hay algo que “necesitas” y no tienes. Hace poco he leído una frase: “si no existiera la publicidad ¿como sabríamos lo que necesitamos?”

Una jornada de huelga de consumo es poco importante si no nos sirve para reflexionar sobre estos aspectos, estas contradicciones entre la situación actual, no solo de la mayoría de los hogares, sino en todo el país, en todo el planeta. Hay que replantearse un sistema que se basa en el supuesto de que es posible un crecimiento (de la producción y del consumo) eterno. Pero ya sabemos, o deberíamos saber que algo así es insostenible, tanto económicamente como ecológicamente.

A pesar de acusarme a mi misma de hipócrita unas líneas más arriba, voy a contar cosas que si hago, creo, razonablemente bien. Y puesto que me reconozco altamente defectuosa en este aspecto, supongo que lo que yo hago está al alcance de cualquiera:

1-. No cambio nada hasta que literalmente se rompe y no tiene arreglo (¡si! Algunas cosas se pueden arreglar): ni el móvil, ni el coche, ni los zapatos míos o de mis hijos, que tienen un par por temporada, ni la ropa mientras les vale.

2-. Reciclo todas las sobras. En mi casa se tira poquísima comida aunque procuro no servir lo mismo dos veces, sino transformarlo en algo diferente. La imaginación culinaria al poder. Cuanto más tiempo se invierte en la cocina, mejor salud para la familia. No olvides enseñar a tus hijos a cocinar, pero para eso es necesario que los adultos lo hagan. No compro comida precocinada. Prefiero pasar con una tortilla francesa.

3-.Procuro ser escrupulosa con el reciclado, aunque me lleve un buen rato separar en los envases la parte de plástico y la de papel.

4-.Cuando siento la compulsión de comprar algo que me apetece procuro no comprarlo inmediatamente. Me doy un plazo para que se me pase el entusiasmo y darme cuenta, casi siempre, de que en realidad no lo necesito. Procuro que mis hijos hagan lo mismo (lo que no quiere decir que lo consiga … o no siempre).

5-.En alimentación: compro los productos frescos y cocino. Trabajo a doble jornada, así que si yo puedo, tú también. Se trata de no complicarse la vida. No es necesario comer dos platos y postre dos veces al día, es más: es malo. Procuro comprar productos nacionales, y si es posible, ecológicos. No me importa gastar más en alimentación: a nivel nacional, cuanto mayor es el gasto en alimentación menor es el gasto sanitario (o sea: mejor salud). De invertir en algo, hazlo en comida de calidad (ecológica, respetuosa, productores locales: visita los mercados). Y las multinacionales de la alimentación son de las más poderosas a nivel mundial. Desconfía (¡mucho!) de los productos elaborados. Cuanto más te prometan, más debes desconfiar. No comas nada que tu abuela no hubiera considerado comida.

6-.No pongo la calefacción más que cuando es imprescindible y al mínimo. Para ventilar una casa con 5 minutos es suficiente. La lavadora y el lavavajillas siempre llenos, en programas de baja temperatura y lo más cortos posible. Bombillas de bajo consumo.

Hay en mi misma contradicciones menores, como hacer fiestas de Halloween para mis hijos y sus amigos, pero son muy menores porque tanto la decoración como la comida son caseros. Pero algunas de ellas son muy mayores y me preocupan: la que más es la de los bancos. Lo cierto es que no me atrevo a romper con la banca tradicional del todo. Quizá el tener hijos pequeños y una hipoteca grande me haga ser más conservadora en este sentido, o tal vez solo es una disculpa de Kapitalista de la peor especie, no lo se. Estoy explorando la posibilidad de pasarme a la banca ética. Pero esto da para otro tema.

Seré ligéramente condescendiente conmigo misma… al fin… hasta los de greenpeace tienen sus contradicciones puesto que no se desplazan por el mar a vela o a remo, sino usando combustibles fósiles ;D.

 

AUTORA: SOLE GONZALEZ MENDEZ

Ideas para la huelga adaptadas de: http://asamblea-sanlorenzo-escorial.tomalosbarrios.net/?p=2968

Un pensamiento en “Huelga de consumo: el 14N la huelga es tuya: tómala.

  1. Pingback: 14N: Samaniego vs Nike « No seas Segismundo

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